🧊 La PC se me congelaba cada 40–60 minutos… y el culpable fue tener la iGPU desactivada

Durante varios días estuve lidiando con un problema bastante frustrante: mi PC se congelaba completamente después de 40 a 60 minutos de uso. Sin pantallazo azul. Sin error claro. Simplemente se quedaba congelada.

Y lo más curioso… era un detalle que muchos solemos desactivar en BIOS pensando que no sirve para nada.

La iGPU del procesador.

🔎 El problema: congelamientos aleatorios

El comportamiento era siempre similar:

  • El equipo funcionaba normal.
  • Podía jugar, trabajar o hacer stream.
  • Después de 40–60 minutos… congelamiento total.
  • No respondía teclado ni mouse.
  • Forzaba reinicio.

No había errores en el visor de eventos que señalaran algo contundente. Tampoco temperaturas anormales.

Mi equipo principal en ese momento:

  • Ryzen 9 9950X
  • GPU dedicada de alto rendimiento
  • Windows 11 24H2
  • Setup optimizado para gaming y trabajo

Todo parecía estable… pero no lo era.


🧠 Primeras sospechas

Como buen tech geek, lo primero que pensé fue:

  • ¿Memoria RAM?
  • ¿PBO?
  • ¿Voltajes?
  • ¿Drivers GPU?
  • ¿Fuente?
  • ¿Actualización de Windows?

Probé varias cosas:

  • Ajustes en BIOS
  • Verificación de temperaturas
  • Revisión de drivers
  • Desactivación de overclock

Nada resolvía el problema de forma definitiva.


💡 El detalle que muchos ignoran: la iGPU

En mi BIOS tenía desactivada la gráfica integrada del procesador (iGPU).

Muchos lo hacemos pensando:

“Si tengo GPU dedicada potente, ¿para qué quiero la integrada?”

Pero en plataformas modernas, la iGPU no solo sirve para dar video.

Puede influir en:

  • Aceleración de video
  • Gestión energética
  • Decodificación multimedia
  • Algunas funciones del sistema
  • Compatibilidad con ciertas APIs
  • Estabilidad general del sistema

Especialmente cuando usas:

  • OBS
  • Codificación de video
  • Multi-monitor
  • Ciertos juegos
  • Windows 11 con características modernas de hardware scheduling

🔄 La prueba que lo cambió todo

Volví a entrar a BIOS.

Activé la iGPU.

Guardé cambios.

Y esperé.

Pasaron:

  • 40 minutos… estable.
  • 1 hora… estable.
  • 2 horas… estable.
  • Sesiones largas… estable.

Los congelamientos desaparecieron.


🤯 ¿Por qué pasa esto?

Aunque no siempre es la causa, en algunos sistemas modernos:

  • Windows puede esperar ciertos recursos híbridos.
  • Algunas tareas de video pueden intentar usar la iGPU.
  • Determinadas configuraciones de hardware scheduling o drivers pueden generar conflictos si la iGPU está desactivada.
  • El firmware puede estar optimizado esperando que esté habilitada.

No es un problema universal.
Pero en mi caso, fue exactamente eso.


⚠️ Lección aprendida

Si tu PC:

  • Se congela sin pantallazo azul
  • No muestra errores claros
  • Todo parece estable en temperaturas y voltajes
  • Tienes la iGPU desactivada en BIOS

Haz una prueba simple:

👉 Actívala y prueba estabilidad varias horas.

No cuesta nada intentarlo.


🧠 Consejo GalletoNet

En hardware moderno, no todo lo que parece “innecesario” lo es realmente.

A veces, optimizar demasiado puede generar inestabilidad.

Si tienes procesadores modernos con gráfica integrada, no siempre es buena idea desactivarla solo porque tienes una GPU dedicada potente.


🎯 Conclusión

Después de revisar drivers, voltajes y BIOS… el problema era algo tan simple como la iGPU desactivada.

Una solución pequeña.
Un dolor de cabeza grande.

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Tal vez alguien más esté a punto de formatear su PC… cuando solo necesita activar una opción en BIOS.

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